Autor El poema
30 Maig 2015 a 11:00

A propósito

A propósito

Un edificio desvencijado, perdida la carne,
ahora, sobre el rostro yermo, débil la luz ya cae, madre, cuantos de corazón hablan, desconociendo tantos lados,
que sean la virgen, subiendo la higuera,
del paso huidizo, cualquiera pasa, y quedan mirándome ,con gran esfuerzo, sostenerme los huesos, aprecio el liviano siseo, oh, amadísima, vuélvete,
no recuerdas, placidos aquellos tiempos?
Ay por un beso, me hicieses vez inerte, mostrándome, el ayer del cabello en este viejo sillón, donde guardo, descarrilado, sin fuego, el agua corría, y veces cuela por los brazos, despierto cómplice hasta el ocaso, aún te rías, quiero tocarte ,
las yemas tomarte, amapola de mayo,
por adentrarme al corazón, ese tuyo,
del viento que hicieron niño,
un para siempre lloré la partida,
más todo tuve, otro tiempo espero,
de grande, un siglo de Oro, doy ,
por mañana, y también el hoy, si aprestas, desde la nuca, la nuez,
brillándome el pecho, sájame con filo una espada, ya gima el corazón después,
por un solo beso, que alegre pasé,
y volviera tu ser, mi vista, la primavera.
Una calle estrecha, definitiva ruina de edificio,
Don Lope de Vega, todo muere que sabes,
menos la poesía, atando en pasión, poeta,
los besos riendo las callejas,
quinientos tiempos atrás.
Lo cambio todo,  sin  más, maestro!

MBJ

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