Autor Món animal
18 Gener 2016 a 18:00

¿Transportín o no? This is the question

¿Transportín o no? This is the question // Imatge Indicans

¿Transportín o no? This is the question // Imatge Indicans

Esta entrada, la primera del año, sabiendo que os debo la última de la serie de cachorros, la hago en este idioma como pequeño regalo a un amigo. Vive en Guatemala y me dice que le gustaría poder compartir con sus vecinos los artículos de mi blog.

Cuando expongo la palabra “transportín” a mis clientes lo primero que les viene a la cabeza es: “¿voy a obligar a mi perro a estar en una jaula?”. La verdad es que unos años atrás me hubiera pasado lo mismo. Teniendo mucho más espacio disponible, ¿para qué podría ser útil una caja de plástico que además nos quita sitio para otras cosas en casa?

Posibles utilidades:

  • Viajar en coche.

Para una familia que se mueve a menudo en coche, poder llevar al perro en un lugar seguro, sabiendo que dispone de su propio espacio. Es cierto que hay perros que disfrutan de la idílica situación de viajar en coche mirando por la ventanilla, pero muchos de ellos estarían mucho más tranquilos descansando mientras llegamos a nuestro destino. Incluso hay casos en los que se desencadenan reacciones no deseadas hacia estímulos tipo ciclistas, motos, personas que corren, etc.

  • Hoteles, casas rurales, albergues…

El verano pasado tuvimos la oportunidad de viajar junto a nuestro cachorro de 5 meses. Una vez acabada la excursión diaria, volvíamos al hotel y le poníamos su cena en el transportín. La dejábamos descansando allí un par de horas con la tranquilidad de que había aprendido ya a estar tranquila en su espacio, con su hueso favorito para morder y sin posibilidad de destrozar ningún objeto (nuestro o no).  Estando bien acostumbrada a ello, los trabajadores de los diferentes hostales y casas en los que estuvimos nunca escucharon nada en absoluto.

  • Prevención de los destrozos en casa.

Sobretodo en caso de cachorros con una conducta exploratoria elevada y mientras no los podamos supervisar durante un período de tiempo limitado. Estamos hablando de un máximo de 4 horas aproximadamente. No es recomendable dejarlo durante más horas. Para estos períodos más largos tendremos la opción de proporcionarle una zona más amplia en la que esté controlado y pueda eliminar, jugar y descansar con comodidad.

¿Cuándo podría ser útil el transportín de entrada? Para salidas relativamente cortas, durante las que nos queremos asegurar de que no dañará objetos del domicilio, antes de las cuales el perro haya podido hacer sus necesidades y quemar algo de energía, teniendo en cuenta que deberemos haber superado un período de adaptación a esta herramienta.

Importante: Siempre que tenemos un perro que destroza objetos cuando no estamos lo primero que tendríamos que hacer es grabar con una cámara diferentes momentos en que lo dejemos solo. Con este material es recomendable acudir a un profesional cualificado. Hay que identificar la raíz del problema y descartar posibles causas que comprometerían el bienestar de nuestros perros de forma clara evitando cualquier método que pretenda eliminar la expresión sin intervenir en la base del problema.

Hay personas que están recomendando su uso generalizado pero, en mi opinión, un uso excesivo hace peligrar el bienestar de nuestro perro y indica que deberíamos buscar otras fórmulas para atender a sus necesidades.

  • Aceleración del aprendizaje de la eliminación adecuada.

Cuando tenemos un cachorro al que queremos enseñar a hacer sus necesidades fuera pasamos por varias fases. Al principio solemos proporcionarle lugares en los que poder hacerlo en casa (empapadores o periódicos), siendo especialmente tolerantes sabiendo que les puede costar pero llega un momento en el que ya empieza a salir a la calle cada día y nuestro objetivo se convierte en accidentes igual a cero.

Una situación típica de la que se quejan muchos propietarios es la de pasarse una hora en la calle para que finalmente su cachorro haga el pipí cuando llega a casa, como diciendo: “¡ya no aguantaba ni un minuto más!”. Esta frustrante batalla que a menudo se prolonga unos meses, podría ser un poco más corta y un poco más llevadera.

¿Cómo?

Aprovechando la tendencia natural de la mayoría de los perros a evitar hacer sus necesidades en su “cama”, utilizaremos el transportín como garantía de que no habrá un accidente dentro de casa en momentos puntuales. Por ejemplo: Hace un buen rato que no hace pipí y no podré estar pendiente de mi cachorro porque tengo que hacer una llamada importante. En ese momento le dejo en el transportín durante un rato corto (con algun hueso, Kong u otro objeto que le entretenga) en el que sé que evitará hacerlo. Cuando le abro la puerta de nuevo, lo acompañaré directamente a la calle. Una vez ha eliminado, es menos probable que lo vuelva a hacer de forma inminente, así que podrá estar por la casa con más tranquilidad.

Es importante tener en cuenta que están aprendiendo y que no hacen las cosas para fastidiarnos. Evitando accidentes tendremos el camino más llano hacia el éxito, pero si se produce alguno no castiguemos a nuestro cachorro y, simplemente, pensemos qué podríamos haber hecho un poco mejor.

  • Cursos de educación canina.

Si tenéis previsto llevar a vuestro perro a un centro canino a recibir clases, es importante que le acostumbréis a esperar en un lugar tranquilo mientras no podéis estar por él. Lo más común es dejarlos un rato en el transportín a la sombra y, una vez están habituados, no tienen ningún problema en quedarse allí mientras no les toca entrenar.

  • Entrenar su independencia. 

Si un perro entiende que hay momentos en los que no puede estar a nuestro lado y en los que debe estar tranquilo en un lugar determinado, es más fácil que pueda tolerar nuestras ausencias, que se acostumbre a mantenerse ocupado (sin necesidad de estar acompañado permanentemente) mordisqueando algún objeto adecuado y que aprenda a relajarse cuando está en ese lugar en el que nunca se le va a molestar.


  • Dejamos al perro en residencia, con un canguro o familiar…

En muchas ocasiones en las que debamos ausentarnos por unos días, dejaremos a nuestro perro a cargo de otra persona en un lugar desconocido para él. Puede ser de mucha ayuda para su adaptación el poderdisponer de su lugar favorito para descansar, con su propia olor y sus propios recuerdos, siempre que se haya habituado a éste anteriormente.

¿Tienes previsto la llegada de un grupo de amigos a casa y prefieres que tu perro esté tranquilo? ¿Vienen niños a jugar? Dispones de un lugar en el que dejarle descansar una vez ya hayan sido cubiertas sus necesidades. También se utiliza, en muchos casos, una habitación alejada en la que le podamos proporcionar huesos o juguetes para mordisquear.

No recomendaremos nunca:

  • Dejar a nuestro perro en el transportín durante periodos prolongados.
  • Ubicar el transportín en lugares ruidosos o junto a estímulos que le dan miedo.
  • Usarlo como castigo.
  • Usarlo sin previa habituación.

Aun así es posible que haya personas que no estén de acuerdo con el uso de esta herramienta. Entiendo las diversas opiniones al respecto pero creo que, en su justa medida, puede ayudar a muchas familias a llevar mejor algunas situaciones cotidianas.

En los próximos días publicaremos un nuevo post sobre cómo habituar a un perro a quedarse tranquilo en el transportín y los diversos tipos existentes en el mercado.

Silvia Rodellar

Indicans

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