Autor Món animal
21 Març 2016 a 18:00

La frustración de nuestros perros

La frustración de nuestros perros // Imatge Indicans

La frustración de nuestros perros // Imatge Indicans

La frustración de nuestros perros: aquella desconocida a la que siempre evitamos enfrentarnos. La mayoría de nosotros deseamos convivir en armonía y dejar los conflictos atrás. Por ello, muchos propietarios ceden de forma rutinaria a las motivaciones de sus mejores amigos, dejándoles disfrutar sin límites de lo que prefieren en cada momento: saludar a un perro, olisquear un árbol, pasear más rápido o pararse en un lugar interesante.

Estaremos de acuerdo, probablemente, en que solemos compartir nuestra vida con un perro para disfrutar juntos pero, ¿no deberíamos enseñarle que no siempre es posible hacer lo que desea?

¿Qué es la frustración?

Es la reacción impulsiva y descontrolada que se produce cuando:

  • No es posible hacer lo que deseo.
  • Las exigencias sobre mí son demasiado altas.
  • La comunicación conmigo no es clara.
  • Los comportamientos que realizo dejan de ser reforzados (proceso de extinción).

La habremos visto en niños, la habremos visto en adultos y, seguramente, la habremos vivido con nuestros perros

¿En qué situaciones típicas aparece?

  • Cuando llevamos a nuestro perro atado y no le dejamos saludar a otro perro, olisquear o acercarse a las personas. ¿Habéis visto alguna vez perros mordiendo la correa sin parar o ladrando a los demás? La reacción en muchos de estos casos es confundida con una motivación por hacer daño y lleva a problemas mayores.
  • Cuando entrenamos con él ejercicios demasiado complicados o excesivamente largos. Es probable que empiece a emitir comportamientos relacionados con el estrés (como rascarse o sacudirse) y comportamientos de evitación (distracciones, olisquear el suelo o intentos de fuga).
  • Cuando le hablamos con palabras que no entiende o le pedimos comportamientos que no ha aprendido bien.

¿Cómo podemos gestionarla? 

  • Ofrecer siempre alternativas al comportamiento que el perro desea realizar. Por ejemplo: no podrá ir a saludar a ese perro en ese momento pero si viene con nosotros recibirá un premio. Cuando tengamos un poco de control sobre el paseo, podremos poner bajo señal en qué momentos puede ir y en cuáles no.  La clave está en el equilibrio: no privar siempre pero tampoco dejar ir todas las veces con total libertad.
  • No todos los perros se frustran por los mismos motivos ni con la misma intensidad. Mientras algunos aceptan los límites y las negativas, a otros les costará más controlar su impulsividad.
  • En algunos casos la frustración hace que los perros orienten su malestar hacia el propietario, mordisqueando su ropa o incluso llegando a la agresión.
  • Deberemos ser realistas y saber ver si la frustración de nuestro perro nos está impidiendo disfrutar de eventos del día a día como el paseo, sus posibilidades de relación social o el aprendizaje de ejercicios.

Con cachorros… 

  • Será importante tener en cuenta desde el principio que en algunos perros la frustración es frecuente, detectarla cuando aparezca y no premiarla. Si a través de las reacciones asociadas a ella obtiene lo que quiere, estará aprendiendo a realizarlas más a menudo. En cambio, si descubre que no le lleva a nada, irá manteniendo las respuestas que le sean más útiles.
  • Lo que nos interesa es que aprenda a calmarse tras un momento de frustración. Para ello, en muchos casos será suficiente con esperar mientras que en otros deberemos intervenir de una forma más activa.
  • Podemos enseñarle a esperar y a controlar su propio comportamiento ante recursos que está motivado por obtener o actividades que desea realizar a través de ejercicios sencillos: esperar antes de obtener la ración de pienso, esperar antes de obtener un premio, esperar antes de ir a saludar a otro perro, coger un juguete o poder correr libremente. Será muy útil ir añadiendo una palabra tipo “vale” o “ves” justo antes de dejarle acceder a lo que desea.
  • Es importante que empecemos por ejercicios fáciles y que vayamos teniendo éxito. Si les pedimos que sean pacientes en situaciones complicadas para ellos o que toleren entrenamientos largos y difíciles, no estaremos llegando a los mejores resultados ni respetando su bienestar.

Si tienes un cachorro y te está costando este punto, escríbenos y te ayudaremos a avanzar.

Indicans

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